Puños apretados en la recta de Valencia, el pelotón lanzado por detrás y un maillot azul abrazando la victoria. Unas horas antes, otra figura del mismo equipo se alejaba en solitario hacia meta. El sábado en la Comunitat Valenciana, el Movistar Team encontró el doblete que necesitaba.

Raúl García Pierna firmó la parte masculina del éxito en la Volta a la Comunitat Valenciana. La jornada definitiva, una quinta etapa breve, tensa y con meta entre Bétera y Valencia, ofrecía el escenario perfecto para que una escapada llegara lejos, y el madrileño supo aprovecharlo.

Con 24 años y recién llegado al equipo, logró su primera victoria con el maillot azul y, de paso, el primer triunfo de un corredor español en la temporada. No ocultó que había mucha rabia acumulada tras un inicio de año cuesta arriba para el Movistar, que no ganaba desde junio, cuando Iván Romeo se impuso en la tercera etapa del Criterium Dauphiné con final en Charantonnay.

Su remate mezcló cabeza y piernas. En el Garbí endureció la carrera, hizo la selección buena y, en la recta final, lanzó un sprint largo para batir por centímetros a Emil Herzog, con el pelotón, encabezado por Ben Turner, respirándole en la nuca. Una victoria trabajada, hija de la insistencia y de un pedigrí ciclista que viene de casa, con el recuerdo de su padre Félix García Casas y de su hermano Carlos, profesional en el Burgos BH.

La general de la Volta fue para un Remco Evenepoel dueño de la carrera, que terminó con 24 segundos de margen sobre Joao Almeida y 34 respecto a su compañero Giulio Pelizzari. Pero el gran titular del día llegó desde un Movistar rejuvenecido, con caras nuevas como la del propio García Pierna, Cian Uijtdebroeks —lesionado en la muñeca tras caerse en la primera etapa—, Juanpe López, Roger Adrià o el polaco Filip Maciejuk, fichajes que apuntan a recuperar ambición y frescura.

La otra mitad del doblete llegó en la Volta a la Comunitat Valenciana Féminas, octava edición, también entre Bétera y Valencia, con 94,7 kilómetros de sube y baja. Allí, Liane Lippert se apoyó en el trabajo de sus compañeras para imponerse en solitario tras 2h33:01 de esfuerzo, seis segundos por delante del grupo perseguidor.

La carrera femenina arrancó nerviosa: temprano se marcharon Noemie Abgrall, Femke Van Goethem y Agua Marina Espínola, que llegaron a coronar el Oronet con una amplia renta sobre un pelotón golpeado por una caída. Luego llegó el Garbí, puerto de primera categoría que redujo el grupo delantero a unas pocas favoritas, con Lippert siempre delante, hasta que los diferentes cortes acabaron en un pelotón seleccionado de unas treinta ciclistas camino de Valencia.

En ese tramo final el Movistar tomó el mando. Sara Martín vigiló cada movimiento para mantener vivo el plan de un posible sprint con la joven británica Cat Ferguson, hasta que, a tres kilómetros de la llegada, Lippert aceleró para responder a un ataque de una corredora del Cofidis, se vio sin compañía por delante y decidió no mirar atrás. Detrás, Shari Bossuyt y la propia Ferguson completaron el podio, pero la alemana ya celebraba su viaje en solitario.

Para un equipo poco acostumbrado últimamente a las celebraciones, dos metas pintadas de azul en un mismo día son algo más que estadísticas. Valencia ya sabe el mensaje: cuando el Movistar se lanza, conviene dejarle sitio.